MONSACRO
Hace ya demasiados años, estaba descansando en la terraza de mi casa en El Palacio de San Esteban, una aldea del concejo asturiano de Morcín, mirando el Monsacro, también conocido como la Madalena, el monte que tengo frente a mi casa. De repente, sin ningún motivo especial, se me vino a la cabeza una historia que se podría contar sobre mi querido monte. Maduré un poco la idea, y pronto tuve claro el argumento completo de lo que podría llegar a ser una novela. Un tiempo después, en el verano de 2004, me animé a empezar a escribir esa historia. Y más que escribir, lo que hice fue leer, porque para poder contar acontecimientos históricos, o para poder contar una historia inventada pero enmarcada en una cierta época histórica, hay que documentarse mucho para resultar creíble. En este caso, tocaba contar cosas del siglo V, del siglo XIII y del siglo XXI, así que como para no documentarse bien... Muchas horas de lectura para unos minutos de escritura, siempre en los ratos libres. Una experie...